
Es frecuente que te acompañen alguien al zoco de la Medina,... y recibir su confianza por esta ciudad dandote un caluroso recibimiento en Sfax, ya que por doquier encuentras siempre amabilidad y simpatía.
En la ciudad se asoma siempre en cada esquina su historia, sus costumbres, sus hábitos, su gastronomía –de la que nos ofrecieron una excelente degustación-, sus tradiciones, etc… y todo ello en español... es una suerte.

¿Qué puede uno esperar de una ciudad llamada Sfax (pepino)?
Sfax tiene una fuerte economía centrada en el fosfato y la prensa del aceite que le da un olor especial a la ciudad.
Como es obvio, a primera vista, la ciudad “Pepino” no resulta demasiado vistosa y halagüeña para el turista. Sin embargo, esconde uno de los mejores secretos guardados del país. Y, sin duda alguna, es su medina. Lejos de las turísticas medinas de Túnez, Sousse o Hamammett, la medina de Sfax es un retrato viviente de un espacio de comercio y ocio en la Túnez actual. Aquí no se venden artículos dedicados al turismo, aquí la gente va a comprar los productos del día a día y, en cada calle, en cada esquina se palpa la realidad de una ciudad viva y en continuo movimento.
La medina de Sfax es un buen ejemplo para tomar conciencia de cómo vive una ciudad trabajadora tunecina en el siglo XXI en consonancia con su pasado histórico. Todavía conserva sus murallas intactas que dividen perfectamente la atmósfera de la nueva y vieja ciudad.

La estación de tren se halla a tan sólo 5 minutos a pie de la muralla que divide la medina. Los hostales baratos se encuentran en la primera calle de la medina a la derecha. Esta buena comunicación hacen de Sfax una buena parada, ya sea por unas horas antes de tomar el siguiente tren o para pasar una noche.
En las guías no aparece ningún lugar para acceder internet pero se puede encontrar: Saliendo de la medina por la puerta del Bab El Kasba hay que bajar un par de calles y girar a la derecha. El Internet café, Publinet, se halla en el primer piso de unos almacenes. La conexión, como en el resto del país, es lamentable, pero bueno, tras una hora es posible mandar un email o, ¡incluso dos!

La Gran Mezquita del siglo IX sobresale del resto de edificios de la Medina por su minarete formado por tres torres superpuestas y decorado con diversos motivos. Antes de abandonar la Medina merece la pena callejear por los distintos zocos, muy interesantes ya que se diferencian de otros bazares por estar situados en el primer piso en lugar de a ras de tierra. Destacan el Zoco de Djama en donde se venden especias y hierbas, el Zoco de los Forjadores en donde los artesanos aún trabajan con forjas antiguas, el Zoco Atarrime se pueden encontrar especias, telas y vestidos, el Zoco de los Tintoreros con telas teñidas de hermosos colores y el Zoco de los Zapateros.

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